El Multiverso de Hanna

Pasado, presente y futuro. Camino y horizonte.

Hay historias que terminan cuando sus protagonistas alcanzan su destino.

Y hay personajes cuya existencia parece extenderse más allá de la historia que los vio nacer.

Hanna pertenece a estos últimos.

Su historia comenzó a escribirse en 2005. Hacia 2008, cuando la trilogía ya estaba concebida, también estaba definido aquello en lo que Hanna terminaría convirtiéndose.

La historia tenía un recorrido.

Un principio, un desarrollo y un desenlace.

Pero el personaje que quedaba al final parecía tener todavía mucho por vivir.

Durante años, esa posibilidad permaneció en la imaginación.

Hoy comienza a encontrar su lugar.

No porque Hanna haya cambiado.

Sino porque hemos encontrado un horizonte donde puede continuar su camino.


Una historia que construye a su protagonista

La trilogía de Hanna y los Reinos de Kettke cuenta una historia completa.

Desde sus primeros pasos en la Tierra Conocida hasta los acontecimientos que determinarán su verdadera identidad, Hanna recorrerá un camino que la llevará a descubrir quién es y cuál es su cometido.

Cada experiencia tendrá su importancia.

Los personajes que conozca, los vínculos que establezca, las decisiones que tome y los acontecimientos que deba afrontar formarán parte de ese recorrido.

La trilogía no es simplemente una sucesión de aventuras.

Es la historia que convierte a Hanna en quien debe ser.

Y cuando esa historia concluya, su protagonista habrá alcanzado el lugar que le corresponde.

No será necesario inventar una nueva identidad para ella.

Ni comenzar otra vez.

Hanna ya será Hanna.


Una pieza que existía antes del puzle

Cuando se concibió el conjunto de la trilogía, hace más de quince años, el destino de Hanna ya estaba definido.

Su verdadera naturaleza y el alcance de su evolución pertenecían a aquella historia original.

No surgieron de la intención posterior de crear un Multiverso.

Durante mucho tiempo, Hanna fue una pieza que parecía pertenecer a algo mayor, aunque todavía no existiera una estructura donde desarrollar todas sus posibilidades.

La pieza estaba terminada.

Faltaba encontrar el puzle.

Hoy, al recuperar el universo de Kettke y volver a trabajar sobre su historia, aparece una perspectiva diferente.

Podemos mirar hacia atrás y reconocer el camino recorrido.

Podemos comprender qué representa Hanna cuando concluye la trilogía.

Y podemos mirar hacia delante sin necesidad de alterar lo que ya estaba escrito.

No estamos creando una nueva Hanna para un nuevo universo. Estamos dando continuidad a la Hanna que siempre estuvo allí.


Pasado, presente y futuro

El Multiverso se comprende mejor a través de tres dimensiones de una misma historia.

Pasado — El origen

El pasado pertenece a la historia que dio vida a Hanna.

A su llegada a la Tierra Conocida.

A los personajes que encontrará y a los acontecimientos que irán revelando su identidad.

También pertenece a la historia anterior a ella: los pueblos, los reinos, los conflictos y las decisiones que dieron forma al mundo de Kettke.

La trilogía reúne esas historias y conduce a Hanna hacia su destino.

Es el camino que debe recorrer.

Y ese camino tiene un final.

Presente — Hanna

El presente comienza cuando podemos contemplar a Hanna como el personaje completo que resulta de la trilogía.

Conoce su origen.

Ha vivido su historia.

Ha alcanzado aquello en lo que debía convertirse.

Pero sigue siendo una persona capaz de sentir, aprender, relacionarse y tomar decisiones.

Su identidad no depende de encontrarse permanentemente ante un gran conflicto.

Puede vivir experiencias extraordinarias.

Y también puede disfrutar de momentos completamente cotidianos.

Lo que Hanna es no le impide seguir siendo ella misma.

Futuro — El horizonte

El futuro pertenece a las historias que todavía no han sido contadas.

Nuevos lugares.

Nuevos personajes.

Nuevas experiencias.

Aventuras que no necesitan repetir los acontecimientos de la trilogía porque Hanna ya ha recorrido ese camino.

El futuro no existe para completar al personaje.

Existe porque su historia puede continuar.

Ese es el horizonte del Multiverso.


El camino y el horizonte

Hay una diferencia entre alcanzar un destino y dejar de caminar.

La trilogía establece el destino de Hanna.

El Multiverso abre el horizonte que aparece después.

No necesita deshacer sus logros, transformar su origen ni volver a plantear los mismos misterios para justificar nuevas aventuras.

Puede explorar las consecuencias de todo aquello que ya ha vivido.

Puede mostrar cómo se relaciona con un mundo cotidiano siendo quien es.

Puede permitirle conocer otros lugares y enfrentarse a situaciones diferentes.

Y puede hacerlo sin perder la continuidad de su historia.

El camino explica quién es Hanna. El horizonte permite descubrir todo lo que todavía puede vivir.


La Tierra y Kettke

La relación entre el mundo real y el fantástico está presente desde el origen de Hanna.

Mucho antes de imaginar un Multiverso, su historia ya conectaba dos realidades.

La Tierra

Es el mundo del que procede Hanna.

Un lugar cotidiano, reconocible y lleno de experiencias que no necesitan ser extraordinarias para tener importancia.

La Tierra representa también una posibilidad esencial para el futuro del personaje.

La de continuar viviendo una vida propia.

Conocer personas.

Descubrir lugares.

Disfrutar de experiencias sencillas.

Y participar en un mundo que no necesariamente conoce su verdadera naturaleza.

Kettke y la Tierra Conocida

Kettke, el Reino de los Reinos, forma parte de la Tierra Conocida.

Es el escenario fundamental de la trilogía y el mundo donde Hanna descubrirá aspectos decisivos de su identidad.

Allí existen pueblos, culturas, criaturas y personajes cuyas historias se remontan a épocas muy anteriores a su llegada.

Los vínculos que Hanna establezca con ese mundo seguirán formando parte de ella.

La conclusión de la trilogía no significa que Kettke deje de existir.

Ni que su historia quede agotada.

La Tierra Conocida continuará teniendo su propio pasado, su presente y sus posibilidades futuras.

Explorar el Atlas de Kettke


Una protagonista extraordinaria. Una vida que puede ser normal.

Una de las posibilidades más interesantes del futuro de Hanna nace precisamente de la convivencia entre dos realidades.

La dimensión extraordinaria que alcanzará su personaje.

Y su capacidad para seguir viviendo experiencias comunes.

No todas las historias necesitan una guerra.

No todas las aventuras requieren salvar un reino.

No todos los conflictos deben poner en peligro un mundo.

A veces, una historia puede comenzar con algo tan sencillo como conocer a alguien, visitar un lugar o descubrir una experiencia desconocida.

La identidad de Hanna permite imaginar aventuras de muy diferente naturaleza.

Algunas podrán ser extraordinarias.

Otras podrán ser cercanas y cotidianas.

Ambas pueden pertenecer a la misma protagonista.

Porque ser quien debe ser no significa dejar de vivir.


Un universo que ya tenía vida propia

La posibilidad de continuar la historia de Hanna no surge únicamente de su protagonista.

También nace de la naturaleza del mundo que se desarrolló mientras se escribía la trilogía.

Kettke nunca fue solamente un escenario construido para acompañar una aventura.

Con el tiempo aparecieron territorios, pueblos, lenguas, símbolos, criaturas, tradiciones y acontecimientos históricos.

Los personajes tenían sus propios orígenes.

Los lugares conservaban recuerdos.

Los conflictos respondían a decisiones tomadas mucho antes de la llegada de Hanna.

El mundo adquirió una profundidad que iba más allá de las páginas de la primera novela.

Por eso, al recuperar ahora todo aquel material, no estamos construyendo artificialmente un universo alrededor de una historia.

Estamos organizando un universo que ya existía.

Y descubriendo nuevas posibilidades para contarlo.


Muchas historias, una misma continuidad

El Multiverso permite imaginar aventuras situadas en diferentes lugares y momentos.

Pero no significa que todo pueda suceder sin consecuencias.

La historia de Hanna tiene una identidad propia.

Los acontecimientos de la trilogía constituyen su fundamento.

Las nuevas historias deberán conservar esa continuidad.

La trilogía

Cuenta el origen, el desarrollo y el destino de Hanna.

Es la referencia principal para comprender al personaje.

Descubrir las novelas

La Tierra Conocida

Es el mundo fantástico que da origen a la aventura.

Posee una historia y una identidad que no dependen exclusivamente de la protagonista.

Explorar el Atlas

Relatos y leyendas

Permiten conocer otras historias del universo de Kettke.

Algunas pueden pertenecer a épocas anteriores.

Otras pueden mostrar acontecimientos que suceden al margen de la historia principal.

No todas necesitan estar protagonizadas por Hanna.

Nuevas aventuras

Son las historias que podrán desarrollarse después de la trilogía.

Pueden transcurrir en la Tierra, regresar a Kettke o descubrir otros escenarios.

Su punto de partida será siempre la continuidad del personaje.


Más allá de los libros

Hanna nació en la literatura.

Y las novelas siguen siendo el fundamento de su historia.

Pero una historia también puede expresarse a través de imágenes, escenas audiovisuales y otros formatos narrativos.

Las herramientas actuales permiten explorar posibilidades creativas que hace veinte años resultaban mucho menos accesibles.

Eso no significa sustituir las novelas.

Ni modificar su contenido para adaptarlo a una nueva tecnología.

Significa disponer de otras maneras de mostrar el universo y de desarrollar nuevas historias.

El Multiverso puede convertirse así en un espacio donde convivan diferentes formas de narración.

Siempre con una referencia común:

Hanna es un único personaje, con una historia y una continuidad propias.


Por qué ahora

El Multiverso no fue el objetivo con el que comenzó este proyecto.

En 2005 simplemente nació una historia.

Aquella historia creció hasta convertirse en una trilogía y en un mundo mucho más amplio de lo que inicialmente se había imaginado.

En 2010 se publicó el primer volumen.

Después llegaron años en los que continuar escribiendo resultó difícil, aunque Hanna nunca desapareció de la imaginación de su autor.

Ahora, más de veinte años después, el proyecto ha vuelto a ponerse en marcha.

La prioridad es recuperar, organizar y completar el universo original.

Reunir sus documentos.

Preservar su coherencia.

Continuar la trilogía.

Y permitir que todo aquel trabajo encuentre una nueva forma de desarrollarse.

El Multiverso cobra sentido precisamente dentro de ese proceso.

No es una promesa de grandeza.

No es un intento de imitar otros universos narrativos.

Es una evolución natural de una historia que, desde su origen, contenía más posibilidades de las que podían contarse en una sola novela.

Conocer el origen de Hanna


Una historia que termina. Un personaje que continúa.

La trilogía tendrá su desenlace.

Los acontecimientos que dieron origen a la aventura de Hanna encontrarán su conclusión.

Y cuando llegue ese momento, Hanna será aquello que su historia había previsto desde el principio.

No necesitará comenzar de nuevo.

No necesitará convertirse en otra persona.

Simplemente podrá continuar.

Quizá viviendo aventuras extraordinarias.

Quizá descubriendo algo completamente cotidiano.

Quizá regresando a lugares conocidos.

O quizá atravesando una puerta hacia un mundo que todavía nadie ha imaginado.

Lo importante no será cuántos universos pueda recorrer.

Sino que, allá donde vaya, seguirá siendo Hanna.


Hace más de quince años, Hanna ya había encontrado su destino.

Hoy hemos encontrado el horizonte donde su historia puede continuar.

La trilogía cuenta cómo Hanna llega a ser quien debe ser.

El Multiverso comienza cuando ya lo es.


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